Orígenes

Los orígenes del Museo se remontan a 1968, cuando D. Vicente Aguilera Cerni llega a Vilafamés para visitar a su tío Francisco Cerni Mas, que vivía en esta pequeña localidad del interior de Castellón. El pueblo y su entorno cautiva a D. Vicente Aguilera, que propone a las autoridades locales la creación de un museo de arte contemporáneo. La idea es bien acogida por la corporación municipal y el alcalde de entonces, D. Vicente Benet. En este momento nace un vínculo inseparable entre el futuro Museo de Arte Contemporáneo y el pueblo que lo acoge, Vilafamés.

En 1969 se realiza una Exposición con 15 obras de arte en el Museo del Vino de Vilafamés (actualmente Sala Quatre Cantons), con la particularidad que los artistas debían ser de la localidad o tener casa en Vilafamés. Varios artistas como: Uisó Alemany, Progreso o Gabriel Cantalapiedra adquieren una casa en el pueblo.

En el verano de 1970, se recogen 23 obras que también son expuestas en el Museo del Vino. La premisa impuesta a los artistas para poder exponer o tener obra en el Museo es tener casa en Vilafamés. Así muchos artistas empiezan a comprar y restaurar casas en el casco antiguo del municipio. La compra resulta tarea bastante fácil, pues los vecinos del pueblo abandonan las casas del casco histórico para vivir en la parte baja del municipio, con mejor accesibilidad.

Varios artistas adquieren casa en Vilafamés: el mismo D. Vicente Aguilera, Joaquín Michavila, José Palanca, Agustín de Celis y Miranda d’Amico, José Agost, Manuel Menán, Uiso Alemany, Juan Reus, Francisco Lozano, Manuel Viola, Lorenzo Frechilla, Teresa Eguibar, Manolo Salamanca, Roberta Matheu, Salvatierra , Manolo Safont, Beatriz Guttmann, Nassio Bayarri,…

La labor de restauración de las casas compradas por los artistas es fundamental para conservar el casco antiguo del municipio, declarado Bien de Interés Cultural por el Decreto 80/2005 de 22 de abril (DOCV n.4993, 26 de abril de 2005; BOE n.202, 24 de agosto de 2005).

El 30 de agosto de 1970 se aprueban los primeros Estatutos del Museo, que posibilitan el comienzo de la constitución de sus fondos artísticos mediante acuerdos con los artistas.

Don Vicente Aguilera Cerni, valiéndose de su prestigio y amistad con los artistas de la época, envía personalmente una carta a cada uno de ellos, dando a conocer la creación del museo y pidiendo su colaboración para la formación del fondo museístico a través de la cesión o donación de obra. Los artistas responden favorablemente a la petición y en 1971 ya empiezan a llegar obras al Ayuntamiento de Vilafamés con destino al Museo, entre ellas, una escultura de Pablo Serrano proveniente de Nueva York y que representa las tres carabelas de Colón. Con las 80 obras reunidas, se realiza una tercera exposición en los bajos de la Biblioteca Municipal. En la inauguración se invitan a las autoridades provinciales, como el Presidente de la Diputación y el Gobernador Civil, quienes comprueban in situ la necesidad de tener un edificio para el Museo.

La Diputación Provincial de Castellón se encarga de comprar el Palacio del Bayle, así como de sufragar los gastos de acondicionamiento del edificio. El 18 de agosto de 1972 el Museo Popular de Arte Contemporáneo de Villafamés abre sus puertas con 150 obras.